jueves, 30 de abril de 2009

UNAS REFLEXIONES SOBRE LA CRISIS Y EL DECRECIMIENTO

Creo que para crecer humanamente hay que decrecer económicamente (en contraposición a lo que en la actualidad se entiende como crecimiento económico), es una postura noviolenta de relacionarse con los otros y con el planeta. La crisis sistémica actual es una oportunidad para trabajar en esta dirección. Las reflexiones que vienen abajo nos pueden ayudar a profundizar y a afianzar nuestras convicciones. Arcadi Oliveres, Iñaki Gabilondo (que diga lo que dice en un medio de masas ya es síntoma de que esta idea empieza a calar) y Carlos Taibo (sólo audio), aportan su visión de este tema.


Crisis y Decrecimiento. Carlos Taibo. Leer Más (si no se amplia, pincha en el título de la entrada)...

miércoles, 15 de abril de 2009

IMÁGENES Y COMENTARIOS SOBRE EL TALLER DE COMUNICACIÓN NO VIOLENTA

Os invito a los que estuvisteis en el taller a que escribáis comentarios (pinchad abajo en "comentarios") sobre vuestra experiencia y enriquezcáis esta breve reseña.
Yo sólo tengo que decir que estos días pasados en La Longuera han sido como un kairos (del griego καιρός, "el momento justo", el "momento de Dios") para mí. La mayoría de los acontecimientos importantes que suceden en nuestra vida los reconocemos como tales tras pasar un periodo de tiempo, en raras ocasiones somos plenamente conscientes de la profundidad y la "densidad" del momento presente que se está viviendo; los días del taller entran dentro de estos momentos. Daban ganas de decir como Pedro en el monte Tabor tras la transfiguración de Jesús: «Señor, bueno es estarnos aquí. Si quieres, haré aquí tres tiendas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.» (Mt 17, 4) ¡Tan a gusto me encontraba!... Empezando por Brigitte, una facilitadora excepcional, y acabando por la sabrosa y saludable comida que prepararon Alfred y Gloria, pasando por el entorno bucólico (primavera rebosante de vida y color), las experiencias compartidas en la noche, la fiesta final con tamborada incluida..., fue todo simplemente perfecto.
Ahora, como Pedro, Santiago y Juan, toca "bajar del monte Tabor" –en nuestro caso "bajar de La Longuera"– a la vida diaria, para hacer vida, praxis, lo aprendido y lo aprehendido sobre comunicación no violenta.
Abajo tenéis el álbum (pinchad en él para ver las fotografías) sobre el taller.
2009-04 Taller sobre comunicación no violenta

Un pequeño vídeo sobre la fiesta final del taller:


De parte de Mª José: " Os invito a que entréis en la página Web de Pat Patfoort, la antropóloga Belga madre del método Mayor menor-Equivalente. Hay varios artículos en su Web muy interesantes, sólo que están en inglés, francés e italiano. Si alguien se anima a traducir alguno de sus artículos, estaría muy bien. Hay uno en italiano sobre pautas de comunicación noviolenta de lo más completo.
También hay información sobre un libro suyo editado en Castellano."
http://www.patpatfoort.be/ES-Pat.htm

ISBN: 987-00-0478-4
Autor: Pat Patfoort
Editorial: Lumen
Número de Edición : 1
Año de Edición : 2005
Tipo de Edición : Rústica
Páginas: 176

LOS TRES PASOS HACIA UNA TRANSFORMACIÓN DEL CONFLICTO
De las relaciones mayor-menor hacia relaciones de equivalencia

Para implantar el modelo de la equivalencia tratemos de:
1- no utilizar argumentos destructivos, es decir, no hablar negativamente de otras personas (insultos, prejuicios, juicios).
2- No transformar nuestros propios fundamentos y los de otras personas en argumentos positivos o negativos.
3- A fin de evitar colocarse uno mismo o ser colocado en posición menor, expresar nuestros propios fundamentos según el siguiente método:

Primer paso:
Una vez que hemos identificado los dos puntos de vista contradictorios de las partes, sondear en profundidad los fundamentos de las dos partes.
1 Tomemos tiempo para “encontrar” la mayor cantidad de fundamentos posible. Intentemos comprendernos a nosotros mismos, sin juzgarnos. No hay “malos” fundamentos: hay sentimientos, necesidades, objetivos, intereses, valores, hábitos, por cuya causa existe nuestro punto de vista. Todos los fundamentos responden a la pregunta ¿por qué?.
Marshall Rosengerg y TH. D'Ansembourg insisten en la capacidad de discernir en la situación conflictiva. El suceso desencadenante (constatar el estímulo), conectarnos con el sentimiento provocado y explorar la necesidad que emerge. Negando o pasando por alto estas etapas, damos gran poder a nuestras emociones y necesidades insatisfechas, que van a influenciar luego nuestras reflexiones y juicios. Estas emociones enterradas y estas necesidades ignoradas nos empujan a expresar juicios y críticas que no son más que las expresiones trágicas de nuestras propias necesidades insatisfechas y nuestras responsabilidades rechazadas.

2 Por otra parte, “tomando tiempo” creamos un espacio para los fundamentos del otro. Incluso si “su punto de vista” es contrario al mío, está motivado en fundamentos que no son ni buenos ni malos, es decir, sus sentimientos y sus necesidades.
Explorando los fundamentos de una y otra parte, nos acercamos a “la verdad del conflicto”.

3 Para ser capaz de descubrir mejor nuestros propios fundamentos y dar espacio a los del otro, Pat Patfoort insiste también en que hay que desarrollar ciertas habilidades importantes:

1- la conciencia de mí mismo: para comprender mejor mis fundamentos y mi historia, que me lleva a adoptar ciertos puntos de vista; para saber quién soy.
2- La confianza en mí mismo: para ser capaz de aceptarme como soy, para no juzgar mis fundamentos de forma negativa, no avergonzarme de ellos y no intentar disimularlos ante el otro y ante mí mismo. Y también para aceptar mejor los fundamentos del otro.
3- La afirmación positiva: para desarrollar la confianza en mí mismo, librarme de la imagen negativa de mí, que se ha construido a lo largo de mi crecimiento. La afirmación positiva favorece el aumento de la confianza en uno mismo y la toma de conciencia de uno mismo. La afirmación positiva de los otros favorece su confianza en ellos mismos y la toma de conciencia de sí.
4- La humildad: Esta nos ayuda a aceptar nuestros propios fundamentos y los de los demás.
5- La calma, la paciencia y la gestión de nuestras emociones: estas aptitudes nos ayudan a no vivir los sucesos y las dificultades con una óptica individualista, sino considerándonos parte de un grupo social, de una sociedad. Favorecen una “escucha fina” de nuestros fundamentos.
6- La fuerza interior: Desarrollar todas las habilidades citadas nos ayuda a construir nuestra fuerza interior. Cuanto mayor es ésta, más capaces somos de revelar nuestros propios fundamentos y de comprender los fundamentos del otro.

1 Determinar al máximo nuestro propio lote de fundamentos y dar un espacio para comprender los fundamentos del otro


Segundo paso:
La comunicación equivalente o no-violenta que da lugar a la puesta en común de todos los fundamentos.

Una vez situados con equivalencia, podemos comunicar profundamente con el otro al nivel de los fundamentos.
1. Expresarse claramente cuidando de no poner de ninguna manera al otro o a mí mismo en posición menor. Saber lo que puedo compartir: conocer la “verdad” de la situación, actuar con sentido común.
2. Escuchar de forma activa y acoger los fundamentos del otro con empatía.

Agrupar todos los fundamentos en dos listas paralelas puede ayudar para proceder a esta segunda etapa.

En la expresión en palabras de las dos partes trataremos de expresarnos en “modo CNV”, en cuanto a la escucha activa, reformular e incitar a nuestro “adversario” a expresar sus fundamentos en términos de sensaciones y de expresión de sus necesidades.
A veces decidiremos que es necesario un mediador o mediadora, cuando las emociones, los “afectos” estén aún muy calientes.

Entre el segundo y el tercer paso, a menudo es conveniente realizar una pausa para darse un momento de reflexión y de meditación. Para asimilar los fundamentos del otro, para aceptar los que hemos descubierto en nosotros, para permitir que salgan a la luz otros fundamentos. La duración de la pausa dependerá de la la intensidad de las emociones. Permitirá cerrar correctamente la segunda etapa para emprender la tercera.

2 Reagrupar todos los fundamentos

Tercer paso:
La creación de una solución no-violenta, la “tercera solución”.

A partir del conjunto de los fundamentos de las dos partes, buscamos soluciones que satisfagan a todos los fundamentos. Si los dos primeros pasos se han llevado a cabo correctamente, es probable que aparezca inmediatamente una solución. Pero crear una solución es comparable a un puzzle.
Es importante seguir a nivel profundo, y de alguna forma “olvidar” los dos puntos de vista del comienzo, puesto que son superficiales. Concentrémonos únicamente en los fundamentos con profundidad.
La gestión no-violenta de un conflicto consiste en atravesar el proceso de la Equivalencia para así llegar a una solución. Al principio no sabemos qué solución se elaborará, ni si habrá solución.

Para P. Patfoort, la no-violencia no es un equilibrio precario, sino al contrario, un equilibrio prodigiosamente estable, porque reposa profundamente en los fundamentos.
He aquí un equilibrio no rígido, flexible, estable y en perpetua evolución.


Hacia conductas no violentas

Pat Patfoort, doctora en antropología y formadora en no-violencia constata que actuamos siempre para ser felices o para buscar la felicidad. Pero, dice ella, cada día estoy más convencida de que los seres humanos no hacen sufrir a sus semejantes por maldad sino por ignorancia. No sabemos cómo defendernos, cómo protegernos.
Estamos acostumbrados a funcionar según el modelo Mayor-menor. No hay que sustituir estos términos por “dominante-dominado” o por “superior-inferior”. Se trata de cómo se sienten las personas. En música, el modo mayor es más bien alegre, feliz, y el modo menor más bien abatido, deprimido, melancólico.
El modelo Mayor-menor, en el cual podemos reconocernos todos, representa sin embargo la base de la violencia.
El modelo de Equivalencia propone la base de la no-violencia. Esta actitud representa fuerza, vigor, perseverancia, coraje y disciplina.
El “trabajo” será pues tomar conciencia de todas las posiciones Mm en nuestra vida, atrevernos a constatar cómo nuestra fuerza vital se pervierte en violencia, visible o invisible, y a continuación, cómo pasar al modo de Equivalencia.

Cuando miro el modelo Mayor-menor, ¿reconozco mi comportamiento habitual?
– ¿Qué sentimiento motiva a menudo mi actitud?
– Para pasar al modo de Equivalencia, ¿qué procedimiento me parece conveniente?

“La última debilidad de la violencia es que se trata de una espiral descendente, que engendra la misma cosa que intenta destruir. En lugar de disminuir el mal, lo multiplica. Por la violencia se mata al odioso, pero no se mata el odio... La contra-violencia multiplica la violencia, añadiendo una mayor oscuridad a la noche ya desprovista de estrellas. La oscuridad no puede vencer a la oscuridad: sólo la luz puede. El odio no puede eliminar el odio, sólo el amor puede.” (M-L KING)
Leer Más (si no se amplia, pincha en el título de la entrada)...

lunes, 6 de abril de 2009

MURIÓ ASSAF BAR-LEV, AMIGO DE EL ARCA.


Felix.
La muerte sigue golpeando a la familia del Arca, y no sólo en España: André Dillat en Francia, Alberta Nelli en Italia, Assaf Bar-Lev en Suiza.
Assaf, amigo del Arca de Lausana, era músico. Había visitado Cataluña el verano del 2005 con la Orquesta Segle XXI, en la que tocaba el fagot, para un stage en Igualada y conciertos en Barcelona y otras ciudades. El jueves que estuvo en Barcelona vino al silencio por la paz de los Artesanos de Paz, contento de realizar ese silencio pacificador, lado a lado, él, de familia judía y Tareq, libanés.
Assaf falleció el 9.1.2009, a los 73 años. La esquela publicada por Marguerite, su viuda, hijos y nietos, anunciaba con alegría "el nacimiento a la Luz" de Assaf (ver en www.hommages.ch esta esquela en francés y múltiples condolencias en diversas lenguas de arquianos, músicos, etc.). Traduzco y extracto la emotiva crónica del entierro publicada en Archeforum #104
(primavera del 2009). FS

ASSAF Y MARGUERITE NOS HAN OFRECIDO, UNA VEZ MÁS, UN REGALO CONJUNTO

El oratorio B del cementerio principal de Lausana estaba totalmente lleno aquel viernes, en que Assaf debía ser sepultado. Ante la puerta, Marguerite consolaba a quienes llegaban a la ceremonia del luto. No había motivo para ningún luto, porque Assaf había "nacido a la
Luz". Entre los 150 asistentes había 7 del Arca.

Una ceremonia interconfesional

Los tres concelebrantes llevaban vestiduras blancas, sin signos externos de sus confesiones respectivas. Si éstas no habían jugado ningún papel en la vida de Assaf, tampoco debían hacerlo en aquel lugar y aquella ocasión.

Una ceremonia interreligiosa

La liturgia fue de estilo cristiano. El hombre que rezaba a mi izquierda era claramente de ascendencia asiática y budista. El rabino de la comunidad judía de Lausana cantó el salmo 15 y rezó por Assaf, naturalmente con la kippa en la cabeza. Pocas filas tras él había un hombre con el chal palestino al rededor del cuello. Había guerra en Gaza, pero evidentemente no en Suiza, pues ambos signos externos podían verse bajo un mismo techo. Estuvo bien.

Un concierto

Hasta aquel viernes yo consideraba que con una tuba (especie de trompeta grave) no se podía tocar una sarabanda de Bach, pero Shmuel, uno de los yernos de Assaf, demostró que sí. El coro de la escuela Waldorf local, al que Assaf solía acompañar al piano, le dio las gracias cantando "Concédenos la paz ..." de Mendelsshon-Bartholdy. La directora de la Fundación Réssonance, en la que Assaf daba clases gratuitas, interpretó una de sus piezas favoritas de Chopin. Dos de sus
hijos mostraron el talento musical aprendido de su padre: Saïda, llegada de Israel, con un concierto de violín, y Zamir, llegado de Alemania, con una aria de tenor.

Un paseo bajo el sol

El cielo, magnánimo, dejó brillar el sol aquella fría tarde de invierno. Caminamos llevando un tulipán, signo de Luz y de Vida, detrás del coche fúnebre hasta el final del cementerio. Allí fuimos invitados a cubrir el féretro, ya en la fosa, con tierra y tulipanes. A ambos lados de la tumba había unas tarimas, y un hombre alto y delgado con una flauta de Pan tocó una melodía pausada y melancólica, que poco a poco se fue volviendo más alegre, y que acompañó la danza hasta el final. Marguerite no necesitó ser invitada, subió a la tarima y danzó como despedida a su marido bajo aquel sol invernal ...

Gracias, Assaf y Marguerite, por esta fiesta!
Hannelore Schmied
Leer Más (si no se amplia, pincha en el título de la entrada)...