domingo, 20 de diciembre de 2015

INTERIORIZANDO LA NAVIDAD

Llegados a estas fechas, siempre resulta enriquecedor y aconsejable aprovechar los días que se avecinan para reflexionar, sentir, meditar... con cierta profundidad sobre el significado de la Navidad. Os dejo algunos enlaces que te pueden ayudar en esta dirección:
Textos Adviento y Navidad Leer Más (si no se amplia, pincha en el título de la entrada)...

viernes, 11 de diciembre de 2015

ENCUENTRO DE LA UNIDAD 2015

Recordando nuestro Encuentro Anual
Zarzalejo, 5-8 diciembre 2015.
""El Amor nace del recuerdo, vive de la inteligencia, y muere por el olvido." (Ramon Llull) 

Para nuestra reunión anual llegamos desde diferentes puntos cardinales. Viajamos, nos acercamos y nos juntamos.
Algunas personas no pudieron venir. Tenían sus motivos variados, personales o familiares, de trabajo o de salud. Sentíamos vuestra ausencia y vuestra presencia. Os hemos recordado en nuestros pensamientos y oraciones. Deseamos que podáis salir adelante desde vuestra situación, que tengáis éxito en vuestros propósitos y en vuestro trabajo.
Los que allí nos reunimos, hablamos. Teníamos cosas que decirnos.
  • Nos contamos como estamos. Bien, con altibajos, contentos.
  • Repasamos cuestiones organizativas. Cambiamos algunas cosas. Un/a nuevo/a presidente de “Amare” y un/a nuevo/a secretario/a. El tesorero continúa, pero cambia la cuenta. Damos las gracias a quienes asumen cargos, damos las gracias a quienes continúan y a quienes los dejan.
  • Hicimos un taller intenso de bucear en nuestras experiencias que nos han marcado, en nuestros sentimientos más profundos. Removimos nuestro interior y descubrimos nuevos detalles. Y, sobre todo, ahora conocemos un poco más o un poco mejor a nuestras compañeras/os. Y no sólo las conocemos un poco más sino que además las comprendemos mejor. Lo cual nos lleva a entender más claramente esos “errores” o esas formas de ser que nos chocan.
  • Y además nos animamos a construir un nuevo futuro.

Colores para una nueva obra
Somos colores. Cada persona es un color. Cada persona de nuestro grupo es de un color diferente. No hay colores puros. Cada una tiene su tono, más claro o más oscuro, sus matices orientados hacia otro color distinto. Incluso algunas son colores con puntos incrustados o vetas de otros colores. En fin, cada una es especial, diferente, única.
Estos colores se esparcirán libremente sobre una tela amplia que es el futuro. La única limitación es el marco de la tela, compuesto por los principios del Arca.
Muchos están dispuestos. Queremos iniciar algo nuevo, una nueva obra. Abierta a otros colores nuevos, diferentes y únicos, que son otras personas.
Pretendemos estar abiertos a una nueva etapa que dé cabida a otra gente. El estilo y el tema elegidos para este nuevo lienzo, así como el resultado final, será el que se construya entre todas.
¡Feliz Año! Leer Más (si no se amplia, pincha en el título de la entrada)...

jueves, 10 de diciembre de 2015

LA URGENCIA DE UNA ECOLOGÍA INTEGRAL

LEONARDO BOFF
Una de las afirmaciones básicas del nuevo paradigma científico y civilizatorio es el reconocimiento de la inter-retro-relación de todos con todos, para constituir la gran red terrenal y cósmica de la realidad. Coherentemente la Carta de la Tierra, uno de los documentos clave en esta visión de las cosas, afirma: «Nuestros retos ambientales, económicos, políticos, sociales y espirituales, están interrelacionados y juntos podemos forjar soluciones incluyentes» (Preámbulo, 3).
El Papa Francisco en su encíclica sobre el cuidado de la Casa Común se asocia a esta interpretación y sostiene que "por el hecho de que todo está estrechamente relacionado y que los problemas actuales requieren de una mirada que tenga en cuenta todos los aspectos de la crisis mundial" (nº 137), se impone una reflexión sobre la ecología integral, porque sólo ella da cuenta de la situación actual de los problemas del mundo. Esta interpretación integral y holística ha recibido un refuerzo inestimable dada la autoridad con la que se reviste la figura del Papa y la naturaleza de su encíclica, dirigida a toda la humanidad y a cada uno de sus habitantes. Ya no es sólo el desarrollo de la relación con la naturaleza, sino de los seres humanos con la Tierra como un todo y con los bienes y servicios naturales, los únicos que pueden mantener las condiciones físicas, químicas y biológicas de la vida y asegurar un futuro para nuestra civilización.
 El tiempo urge y corre en contra de nosotros. Por lo tanto, todos los saberes deben ser ecologizados, es decir, puestos en relación unos con otros y orientados hacia el bien de la comunidad de vida. Igualmente todas las tradiciones espirituales y religiosas están llamadas a despertar la conciencia de la humanidad a su misión de ser la cuidadora de esta herencia sagrada recibida del universo y del Creador que es la Tierra viva, el único hogar que tenemos para vivir. Junto con la inteligencia intelectual debe venir la inteligencia sensible y cordial y sobre todo la inteligencia espiritual, porque es la que nos relaciona directamente con el Creador y con el Cristo resucitado que están fermentando dentro de la creación, llevándola con nosotros hacia su plenitud en Dios (nºs 100, 243).
El Papa cita el conmovedor final de la Carta de la Tierra que resume bien la esperanza que deposita en Dios y en el empeño de los seres humanos: «Que nuestro tiempo se recuerde por el despertar de una nueva reverencia ante la vida, por la firme resolución de alcanzar la sostenibilidad; por la intensificación de la lucha por la justicia y la paz, y por la alegre celebración de la vida» (nº 207).
Otra notable contribución proviene del conocido psicoanalista Karl Gustav Jung (1875-1961) que en su psicología analítica concede gran importancia a la sensibilidad y sometió a duras críticas el cientificismo moderno. Para él, la psicología no tiene fronteras entre cosmos y vida, entre la biología y el espíritu, entre el cuerpo y la mente, entre lo consciente y lo inconsciente, entre individual y colectivo. La psicología tiene que ver con la vida en su totalidad, en su dimensión racional e irracional, simbólica y virtual, individual y social, terrenal y cósmica y con sus aspectos sombríos y luminosos.
Supo articular todos los saberes disponibles, descubriendo conexiones ocultas que revelaban dimensiones sorprendentes de la realidad. Es conocido el diálogo que Jung mantuvo 1924-1925 con un indígena de la tribu Pueblo en Nuevo México (EEUU). Este indígena creía que los blancos estaban locos. Jung le preguntó por qué los blancos estarían locos. Y el indígena respondió: "Dicen que piensan con la cabeza". "Pero, por supuesto que piensan con la cabeza", respondió Jung. "¿Cómo piensan ustedes"? Y el indígena, sorprendido, respondió: "Nosotros pensamos aquí", y señaló el corazón (Recuerdos, sueños, pensamientos, página 233).
Este hecho transformó el pensamiento de Jung. Entendió que el hombre moderno había conquistado el mundo con la cabeza, pero había perdido la capacidad de pensar y de sentir con el corazón y de vivir a través del alma. Esta misma crítica la hizo el Papa cuando estuvo en la isla italiana de Lampedusa, donde cientos de refugiados se habían ahogado. "Desaprendimos a sentir y a llorar".
Por supuesto que no se trata de abdicar de la razón –lo cual sería una pérdida para todos– sino de rechazar la limitación de su capacidad de comprender. Hay que tener en cuenta lo sensible y lo cordial como elementos centrales del acto de conocimiento. Permiten captar valores y sentidos presentes en la profundidad del sentido común. La mente siempre está incorporada, por lo tanto está siempre impregnada de sensibilidad y no sólo cerebralizada.
En sus Memorias, dice, "hay tantas cosas que me llenan: las plantas, los animales, las nubes, el día, la noche y el eterno presente en los hombres. Cuanto más inseguro de mí mismo me siento, más crece en mí el sentimiento de mi parentesco con el todo" (p. 361).
El drama del ser humano actual es haber perdido la capacidad de vivir un sentimiento de pertenencia, algo que las religiones siempre garantizaron. Lo que se opone a la religión no es el ateísmo o la negación de la divinidad. Lo que se opone es la incapacidad de ligarse y religarse con todas las cosas. Hoy las personas están desarraigadas, desconectadas de la Tierra y del ánima que es la expresión de la sensibilidad y de la espiritualidad.
Si no rescatamos hoy la razón sensible que es una dimensión esencial del alma, difícilmente nos encaminaremos a respetar el valor intrínseco de cada ser, a amar la Madre Tierra con todos sus ecosistemas y a vivir la compasión con los sufridores de la naturaleza y de la humanidad.
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miércoles, 30 de septiembre de 2015

FELICES CENTENARIOS

El 29 de septiembre del 1901 nació en San Vito dei Normanni (Apulia, Italia) Giuseppe Giovanni Lanza di Trabia, más conocido por Lanza del Vasto. Este año 2015 hace pues 114 del nacimiento del Fundador del Arca.
El 2 de octubre de 1869 nació en Sudamapuri (Porbandar) Mohandas Karamchand Gandhi, conocido como Mahatma Gandhi. Por ello las Naciones Unidas declararon el 2 de Otubre Día Internacional de la No Violencia. Este viernes hará pues 146 años de su nacimiento. 
En Barcelona los Artesanos de Paz le deicarán su silencio por la Paz del los
jueves la vigilia, jueves día 1.

Pau, Força i Joia,
Fèlix Leer Más (si no se amplia, pincha en el título de la entrada)...

sábado, 28 de febrero de 2015

LLUM DE LA SELVA


La noche de reyes de 1877 nació en Barcelona, Isidro Nadal Baques, por España y Europa. Junto con tres amigos fundó en 1925 la primera sociedad naturista de España y colaboró en la revista Pentalfa que fue pionera del movimiento pacifista, ecologista y vegetariano español. Esta revista decía en su portada: “No tiene tendencia política, social ni religiosa; combate los vicios del alcohol, tabaco, carnes, tóxico, la prostitución y la pornografía.”
Llum de la Selva “compró”, es decir, se instaló en un terreno en Sabadell y en él vivió unos 70 años sin la ayuda del exterior, sin dinero y sin electricidad, sólo de las frutas y verduras que cultivaba.
El 23 de diciembre de 1983, en la Colonia de Plana Bella (Tarragona), murió a los 106 años y próximo a cumplir los 107.
En 1980 fue entrevistado por Interviú y entre otras cosas declaró:
“A mi no me interesa vivir muchos años; nunca me ha interesado. Lo que me ha interesado es el camino y que éste haya sido agradable, sin enfermedades, sin pesadillas, sin angustias.”

Ecologista “avant la lettre”,  místico en la pujanza de tiempos seculares, crudívoro cuando los naturistas eran cuatro sin tambor, indio en medio de la espesura de asfalto… no hizo grandes campañas, no acuñó proféticas frases, no promovió innovadoras revoluciones. Se sentó bajo una higuera y allí permaneció durante decenas de años. Nadie osó tocar en Sabadell el “Jardín de la amistad”, que aún en nuestros días perdura.

Nariz de pícaro, mirada de duende, barbas de sabio y corazón adelantado a su tiempo: ciento seis años testimoniando lo que entonces bien pocos alcanzaban a comprender. Ecologista “avant la lettre”, místico en la pujanza de tiempos seculares, crudívoro cuando los naturistas eran cuatro sin tambor, “indio” en medio de la espesura de asfalto…, no hizo grandes campañas, no acuñó proféticas frases, no promovió innovadoras revoluciones. Se sentó bajo una higuera. Allí estuvo durante decenas de años. Un buen día vio aparecer en su horizonte las grúas que le irían acorralando. Nadie osó tocar en Sabadell un “Jardín de la amistad”, que aún en nuestros días perdura. La higuera ha muerto, pero su ejemplo sigue vivo. Un mundo tan acelerado como el nuestro corre el riesgo de perder la memoria. Tan volcados hacia el futuro podemos olvidar con facilidad a los que nos precedieron, a quienes allanaron el presente de pies más hincados en la tierra, de mayor conciencia de lo mistérico y lo trascendente, que ahora disfrutamos. Pocos jóvenes de nuestros días inclinados a la ecología, al naturismo, a la Vida que cada día palpita con más fuerza tras la vida, conocen la historia del Isidre Nadal (Barcelona 1877-La Galera 1983), el abuelo “Llum”, que plantó su ejemplo y su jardín en medio del asfalto de la segunda mitad del siglo pasado.

La revista “Más Allá” (he encontrado quien lo refiera pero no el número y la fecha) lo reflejó así:

“ El Jardín de la amistad”

Este lugar en el que el abuelo pasó setenta años de su vida y que se encuentra a las afueras de Sabadell, junto al barrio de Can Rull, no era ningún parque temático, no constituía ninguna compleja instalación de acogida. “El Jardí de la amistat” era un terreno rodeado de avellanos en el que se podía encontrar una rústica cabaña que habitaba él y su compañera, una huerta bastante salvaje por aquello de no controlar en exceso a la naturaleza y campo sin labrar con multitud de árboles diferentes: higueras, almendros, palos santos, olivos, laureles, manzanos… A la entrada destacaba un chumbera de tres metros de alta. Aquello no era siquiera un vergel bien cuidado, sin embargo, desde los años sesenta, el carisma del anciano movía oleadas de gentes inquietas hasta sus puertas.

“Llum de la Selva” (Luz de la Selva) o “Avi Llum”, (Abuelo Luz) como también gustan de evocarlo sus amigos catalanes, era todo un adelantado a su tiempo, uno de esos seres destinados a despejar caminos por donde después transitarán los humanos. El abrió sendas a la vida natural y comunitaria, a un forma de encarnar la espiritualidad de forma espontánea y no circunscrita al dogma.

Como no podía ser de otra forma, su “iluminación” aconteció en plena huerta. Cuando menos se lo esperaba se vio sorprendido por un deslumbramiento interno. Así describió aquel trance: “Sólo fueron unos instantes vibrantes de luz y cuando abrí los ojos, el mundo ya era diferente: los colores más intensos, el aire más limpio y una sensación de alegría me embriagaba totalmente. Me di cuenta de que había comprendido algo muy importante. Entonces sonó una voz dentro de mí: ‘Todavía hay muchas cosas que no sabes. La Luz que acabas de ver, no todos la recibirán. Es la Luz del Padre, el resto es oscuridad…’” Fue entonces cuando decidió llamarse “Llum de la Selva”, porque sus ojos comenzaron a ver “cosas” que antes no había percibido. Podía contemplar, por ejemplo, colores alrededor de la gente y observar como éstos se trasformaban según las personas cambiaban de emoción.

Sólo dejó cartas escritas, nada de manuales, ni libros. Se limitó a vivir de acuerdo a sus profundas convicciones de amor y sumo respeto a la Madre Naturaleza . Los domingos el “Jardín de la amistad” era un hervidero de gente en torno al sabio anciano. Llegaban multitud de jóvenes y mayores de los más diversos orígenes, con el deseo de abrevar en su sencilla y práctica enseñanza. Relajación, charla bajo la higuera y comida campestre, por supuesto vegetariana, constituían el programa de aquellos días festivos que sus amigos recuerdan aún con verdadero candor. Entre los relatos y anécdotas intercalaba trozos de su vida, de su propia biografía que decía “estaba aprendiendo a olvidar”. A los nuevos el anciano les brindaba siempre un particular bautizo, otorgándoles un nombre de flor o árbol. Era su particular forma de “iniciación”.

Llum de la Selva no tenía otra propiedad que su biblioteca. En ella se podían encontrar títulos de Aurobindo, Gandhi, Blavatsky, Krishnamurti… El huerto apenas le daba trabajo pues lo mantenía en un estado semisalvaje, los pájaros y niños del barrio cercano también se nutrían de sus propios cultivos.

A su forma, Llum fue el último patriarca de la era de Piscis, profeta de pocas palabras, pero las suficientes para revelar los tiempos venideros. Ya en los años sesenta hablaba del nacimiento del hombre de la “nueva era”, de la “era de acuario”, una nueva generación de seres más conscientes que poblarían de nuevo la Tierra. A sí mismo se consideraba un “ermitaño cósmico”, el último representante del mundo antiguo.


Isidre Nadal

Con el testimonio de unos y otros amigos del “Avi” de la comarca barcelonesa del Vallés, hemos ido reconstruyendo una biografía, por lo demás no exenta de lagunas e incluso alguna confusión, que el propio Llum optó por mantener.

Los primeros años de su vida representan por ejemplo una incógnita, pues no encontramos consenso total en cuanto a la fecha de su venida al mundo. La mayoría de las informaciones recogidas apuntan, no obstante, a que nació el día de Reyes de 1877. Cuando Llum se refería a su nacimiento, decía que fue abandonado en una cesta, “cual Moisés”, en un oscuro rincón del puerto de Barcelona. Unas monjas recogieron a quien con el paso del tiempo se vendría a llamar Isidre Nadal. Isidre venía por lo de patrón de los labradores y Nadal por el gusto del chaval por la Navidad. Conservó este nombre hasta que se colgó el de “Llum de la Selva”, es decir Luz de la Selva, un nombre más acorde con su vocación de guía y “faro” entre los humanos.

Las religiosas le internaron en un orfanato del que terminó huyendo. A los catorce años se puso a trabajar y enseguida se vio seducido por las corrientes anarcosindicalistas del momento. Hay incluso quien afirma que vivió también su etapa de “petardero” en aquel tiempo convulso y de tantos sobresaltos sociales. Se las ingenió para eludir el servicio militar, cuando la defensa de las colonias se pagaba en sangre y fuego.

Fue seguidor de Ferrer Guardia, sin embargo, con el tiempo, su inclinación por la naturaleza debió de ser más fuerte que por el laicismo y la subversión popular. Pronto retornó a un campo que no abandonaría por el resto de su prolongada vida. Su conocimiento de la naturaleza le debió granjear la confianza de algún potentado payés que lo puso de capataz. Parece que estuvo también al frente de una de las comunidades agrarias que entonces proliferaban. Fue toda su vida un autodidacta, no tuvo acceso a estudios formales, pero a menudo comentaba que su tiempo libre lo dedicaba a la lectura, a menudo a la luz de unas pobres velas.

En los años veinte fundó junto a otros amigos la “Sociedad catalana de naturismo” y colaboró con al revista “Pentalfa”, pionera del movimiento pacifista, ecologista y naturista de nuestro país. Se dice que llegó a mantener también correspondencia con el propio Tolstoi.

Sus prácticas contrastaban con la mentalidad de la época. Cuenta la leyenda que en un periódico catalán de comienzos de siglo apareció con un grupo de amigos en plena estampa nudista, generando el consiguiente escándalo. En más de una ocasión debieron también de salir corriendo, pues las fuerzas puritanas del momento les perseguían a tiros cuando tomaban el sol desnudos. El espíritu libertario lo conservó, de todos modos, a lo largo de toda su vida. El ejemplo más evidente es que nunca tuvo un carnet de identidad en su bolsillo.

Con su compañera Carmen formó un peculiar hogar y se instalaron en su “Jardí” a las afueras Sabadell. Con sus propias manos levantó la cabaña y cultivó la huerta. De ese limitado espacio apenas saldría en setenta años. Durante todo ese tiempo la pareja vivió sin necesidad de apenas nada del exterior, cuál naúfragos en una isla en medio del asfalto. Hicieron muy poco uso de dinero, pues tenían su propia huerta y casi no utilizaban aparatos. No tenían luz eléctrica, no dependían del exterior.

“ Nacerán antes las flores”

Pocos años antes de su muerte fue llevado a Tarragona. Su compañera de toda la vida ya había partido y quienes le rodeaban entendieron que necesitaba de cuidado y protección. Dos jóvenes riojanos, que él bautizó como Clavel y Clavelina, le acogieron en su casa cercana a Puebla de la Galera, en la colonia Plana Bella de Tarragona.

Jordi Maluquer vivió muy de cerca la última etapa de Llum. “Este maniquí ya no me sirve” le dijo a este empresario del sector del perfume, el anciano que veía ya cercanos sus últimos días sobre la tierra. Añade este amigo: “Cuando después de la comida se iba a echar la siesta comentaba que iba al ‘ensayo general’. Nos quería decir que dejaba su cuerpo tan sólo un breve rato para después retornar a la vida física.”

Sin embargo el 23 de Diciembre de 1983 Llum no retornó del “ensayo general”, saltó al “plateau” celeste. Dejó definitivamente su anciano vehículo corporal a la edad de 106 años. Tomó su vuelo entre aroma de naranjos hacia un “Jardín” más eterno, por supuesto también de verdaderas y profundas amistades. Con él se encontraba la pareja que le brindó cariño, techo y compañía la última etapa de su rica vida.

Se le enterró como el quería: junto a un ciprés, con una túnica blanca y sin ataúd, “para que las flores nacieran antes”. Cuatro mujeres lo llevaron sobre una plataforma hasta su tumba. Iba tan sólo cubierto por una tela. El entierro fue a la mañana y durante todo el día no paró de pasar gente para despedirle. Una suave música de violín ponía fondo a aquella hermosa imagen, poco funeraria, entre olivos.

Maluquer cuenta también que cuando hicieron las gestiones para enterrarlo en la Colonia Plana Bella de Tarragona, en realidad no encontraron ningún impedimento legal. Al abuelo no se le podía dar de “baja”, pues en realidad nunca se le había dado de “alta”, es decir jamás había figurado en registro alguno. De hecho, cuando le solicitaban un nombre en el momento de consignar alguna de las pocas adquisiciones que realizaron, siempre facilitaba el de su compañera.


Rodeado de ecologistas

Luis Lázaro, una autoridad del movimiento ecologista, estuvo muy cerca del “Llum de la Selva”. De su pluma ha salido un acertado retrato del venerable abuelo: “Así era el padrino. Un hombre, un amante que logró mantener su visión real, frente a un mundo imaginario. Tras los naranjos de su jardín pasaron la I República, la Restauración, Primo de Rivera, la II República, la guerra, Franco, la democracia… La historia fluía sin parar y Llum seguía en su centro” Luis Lázaro vive en Cáceres donde lidera iniciativas en el campo de las energías alternativas y el ambientalismo. Para él Llum representaba un loco solitario que resistió en “una burbuja de luz y de armonía” la terrible tormenta de un siglo lleno de transformaciones. Cuando partió Llum, Clavel y Clavelina, sus anfitriones, comentaron a un joven Lázaro con un mirada de aquellos que han visto y han comprendido: “Ahora ya estamos solos. Ya no hay maestros, sólo quedan guerreros.”

Gracias éste pionero de lo alternativo en nuestro país hemos podido conocer amenas historias sobre su singular vida. En una ocasión, los “Mossos d’Esquadra” fueron a apresar al abuelo por denuncias de llevar el pelo largo y la barba despuntada. Según llegaban al jardín, Llum les comenzaba a recitar pasajes de la Biblia o lecciones de astronomía. No tenían otro remedio que marcharse por donde habían venido.

En otra ocasión cuando estaba trabajando la tierra se dio cuenta de que alguien alrededor suyo fumaba, era el rector de los escolapios. Para alejarle no se le ocurrió otra cosa que desnudarse y salir corriendo hacia él.


Rodeado de artistas

Visitamos a Floreal Sorriguera y María Dolors Duocastella en la casa de esta última en Tarrasa. Estos dos artistas octogenarios disfrutan con la oportunidad de poder hablar de quien, con tan buenos recuerdos, marcó sus respectivas vidas.

Para este pintor y esta actriz Llum de la Selva era un patriarca en el más elevado de los sentidos: “Tuvo la facultad de armonizar en torno a él a las familias espirituales del momento”. Estos ancianos, que profesan auténtica veneración por aquel ser pequeñito, de voz bajita y cuerpo semidesnudo, nos cuentan que teósofos, espiritistas, seguidores de Krishnamurti, gente de las comunidades del Arca y del Arco Iris, amén de mucha gente que, como ellos, iba por libre, se reunían alrededor del sabio.

Entre las muchas curiosidades que nos comparten, mientras que repasamos las fotos de la época, está la de que andaba con los pies descalzos para no hacer daño a las plantas. Gustaba de aplicarse baños de barro y su espartana dieta no contemplaba más que dos comidas diarias, a base de frutas.

Floreal y María Dolors recuerdan con cariño el tiempo pasado en el “Jardí de la amistat”. La intensidad de su evocación da prueba de la singularidad y carisma de “l’avi”: “No pertenecíamos a ninguna organización pero izábamos una bandera blanca, bandera de la paz y de la amistad”. En el Jardín se promovía también el esperanto como lengua de una humanidad por fin unida.

A lo largo de la charla distendida afloran muchos detalles. “Llum proponía labrar la tierra y comer sólo de los frutos que ella nos proporciona, sin necesidad de aplicarles calor, ni cocinarlos”, nos comparte el veterano pintor. Pero el abuelo no se ataba a la tierra, invitaba también a mirar a las estrellas. Animaba más a un ejercicio de simple admiración y agradecimiento por su fulgor, que a un detallado estudio de sus influencias. Promovía una “astronomía cosmogónica”, en los tiempos en los que la astrología se movía aún en estrechos márgenes de secretismo.


Rodeado de intelectuales

Nos recibe también en su masía de Cabrera de Mar, otro de los más entrañables amigos de Llum, el empresario, periodista y alto cargo cultural de la Generalitat durante muchos años, Jordi Maluquer. Este hombre, que en el año 1976 fundó el periódico el “Avui”, conserva también un grato recuerdo de la compañía del anciano. Este afecto, que ha vencido el tiempo, es buena prueba de cómo Llum supo ganarse a sectores bien diversos de la sociedad catalana y española del momento, tales como artistas e intelectuales y no sólo aquellos empeñados ya en un crecimiento espiritual.

Maluquer fue además el artífice del encuentro con otro gran gigante de aquellos tiempos: el italo-francés Lanza de Vasto, discípulo de Ghandi y fundador de las Comunidades del Arca. El contraste entre ambos patriarcas era quizá una de las claves de su complementaridad y amistad. El uno menudo y de voz limitada, el otro grande y de voz poderosa. El catalán no albergaba un mensaje de transformación a gran escala, no hacía declaraciones elocuentes, predicaba con el ejemplo; mientras que el francés tenía una clara vocación de masas. Lanza de Vasto se pasó varias veces por el Jardín de la amistad. En sus visitas fue labrando un bastón que, cuando lo hubo acabado, entregó solemnemente a Llum.

Entre la multitud de anécdotas que Maluquer guarda en su memoria, está la alusión que Llum hizo de un vegetariano que se las ingeniaba en el Jardín de la amistad para encender su pequeña hoguera en la que cocinar. “Pobrecito es vegetariano. Utiliza el fuego”, comentó irónico el “avi”.


Rodeado de líderes espirituales

La gente de las comunidades del Arco Iris también frecuentaba por aquel entonces al sabio anciano. Su líder Emilio Fiel, más conocido por Miyo, honra igualmente la memoria del “indígena que se mantuvo fiel a sus principios en medio de la explosión industrial”: “Las ‘colonias naturistas’ que promovía Llum, fueron el germen de las ecoaldeas y comunidades de nuestros días.”

Para el fundador de las primeras comunidades “New Age” en nuestro país, Llum era un hijo de la Diosa, de la Madre Tierra que les instruyó en la ciencia de vivir de acuerdo a ella sin necesidad de mayores complicaciones: “Él nos devolvió la noción del niño que todos somos”.

El anciano se llegó a vestir de naranja como por aquel entonces acostumbraban los miembros, popularmente conocidos por los “butanitos”, del Arco Iris. Miyo heredó el bastón de Llum de la Selva, que a su vez había recibido de Lanza de Vasto. El se ha encargado de pasearlo con orgullo por todo el mundo, en sus múltiples viajes y peregrinaciones. Gracias a Emilio Fiel han sabido, allende nuestras fronteras, de la vida y testimonio “del último indígena de nuestros tiempos”.

José Tevar fue también un íntimo de Llum de la Selva, pasó tiempo a su vera. Este profesor de yoga y meditación en Sabadell, monje budista y “sadhu”(peregrino) por seis años en la India y Sri Lanka, nos participa de un aspecto desconocido de “avi Llum”: “El era muy discreto a la hora de compartir esto, pero me consta que visualizaba los auras de la gente. Sobre todo se esforzaba en este ejercicio cuando se le acercaba personas nuevas. De esta forma adivinaba su grado evolutivo y el trato que era preciso dispensarle. Nunca sabremos en realidad todos los poderes que albergaba. Por ejemplo, por la forma de las nubes, sabía también del tiempo que iba a hacer en las próximas horas. ”

José conoció al abuelo en el año 1961, cuando éste contaba con la edad de 84 años, sin embargo nos indica que Llum era un poco dado a inflar las cifras de sus años, por lo que es probable que fuera preciso restarle alguno. Con respecto a la espiritualidad que profesaba el abuelo, José afirma que ésta era muy propia y a la vez de carácter universal: “Acogió dentro de sí influencias orientales, por ejemplo creía firmemente en la reencarnación. No obstante su talante anticlerical, se granjeó la amistad de diferentes monjes y religiosos, entre los que destacaban los padres Basilio y Anselmo, benedictinos de Montserrat.”


Sin fuego

El “abuelo selva” declaró en septiembre de 1982 a la revista “Integral” a propósito de su alimentación: “Dime lo que comes y te diré quien eres. El primer paso es una alimentación natural. Los alimentos naturales crudos limpian la savia de nuestra sangre y entonces recibimos el rocío bienhechor de la salud. Yo jamás cocino con fuego. La fruta es el elemento más elevado que Dios a concedido a los hombres. Es la liberación del hombre de la cocina. Toda otra comida hace que el hombre caiga enfermo, no inmediatamente, pero sí al cabo de los años. Los hombres piensan en estar fuertes, pero existe una alimentación superior que la llamo Natura. Ella hace que me alimente mucho más de los rayos del Sol, que de la comida que como. Por eso, desde los 17 años he comido fruta sin fuego y nunca he estado enfermo”

Algunos se reclaman sus “herederos espirituales”:

Porque yo soy el heredero de Llum de la Selva. Él me pasó su bastón, su estandarte. Me pasó su poder interno.
—Anciano, vegetariano y solitario, Llum de la Selva convirtió su casa, en el actual Parc Catalunya, en lugar de peregrinación de discípulos de la conciencia. Qué aprendió usted de él?
—No fue tanto aprender como reconocerse. Siempre he aprendido de los ancianos de distintos linajes sin que ellos me enseñaran. Todos han querido pasarme a mí sus atributos.
—¿Cómo era LLum?
—Defendía unos principios célticos muy elementales, como de chamanismo de andar por casa, o andar por el bosque, que en aquel tiempo eran revolucionarios. 

(Tomado de http://pandugar.tumblr.com/post/1430459403/llum-de-la-selva-un-eremita-de-sabadell-divulgador) Leer Más (si no se amplia, pincha en el título de la entrada)...

lunes, 5 de enero de 2015

CARCABOSO: UN PUEBLO ECOLÓGICO Y SOLIDARIO

Mario. Arca de Madrid.
Queridas Amigas y Amigos:
Ya estamos en los primeros días del nuevo año, 2015. Y es necesario y satisfactorio empezar con propósitos y con optimismo.
Es decir, muy a menudo estos son días para hacer propósitos buenos y ambiciosos o, mejor aún,  para empezar a ponerlos en prácticas. He visto algunas listas de estos própositos o recomendaciones que me parecían interesantes y podían compartirse.
Pero a la vez estaba la intención de empezar el año con optimismo, con ganas de que podemos cambiar algo importante, de que podemos cambiarnos a nosotros mismos y también cambiar el mundo (empezando por mí, por nosotros, nuestra comunidad, nuestro barrio, nuestro pueblo, ...)
A veces parece algo etéreo esto de hacerse propósitos sin que haya un fuerte deseo, un apasionante objetivo y unos contundentes primeros pasos.
También a veces parece ilusorio el echarle optimismo a una dura realidad.
Pero no tiene porqué ser así.
Hay bonitas ideas y hay firmes proyectos que acaban produciendo una hermosa realidad.
Y aqúí tenéis un ejemplo.
 De pasada oí hablar en la tele algo de un pueblo de Cáceres que estaba haciendo cosas ecológicas. Entonces me quedé sólo con la idea general. Dos semanas después me puse a buscar qué pueblo era ese y qué estaban haciendo. Y lo que encontré me gustó y os lo comparto.
Se trata de un pequeño pueblo de algo más de 1.000 habitantes. Pero con varias iniciativas buenas para las personas, buenas para el pueblo, buenas para el planeta.
Desde luego allí hacen muchísimo más que en mi barrio que tiene 9.000 habitantes o incluso más que en Getafe, donde resido, que tiene 170.000.
Entonces si un pueblo pequeño puede hacer estas cosas ¿donde está el límite?
No hay límite.
En los sueños no hay límite.
Y si trabajas para hacer realidad tus sueños compartidos tampoco hay límite.
Feliz año, con paz y fuerza para construir y vivir con gozo.
Míralo: Carcaboso, pueblo  ecológico
http://ayuntamientocarcaboso.blogspot.com.es/2014_06_01_archive.html
 En la misma línea, este vídeo (sugerencia de Alfred –Arca de La Longuera-) "movidito y enrollao":

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jueves, 1 de enero de 2015

MENSAJE DE RAUL DE FOLLEREAU A LA JUVENTUD DEL MUNDO


Llovía.
Tomé un libro. Lo abrí y leí:
“El padre teme a sus hijos. El hijo se juzga igual a su padre y no profesa a quienes le engendraron ni respeto ni temor. Lo que quiere es ser libre.
El profesor tiene miedo de sus alumnos. Los alumnos cubren de insultos al profesor. Los jóvenes quieres ocupar inmediatamente el lugar de los mayores; los mayores, para no parecer anticuados o despóticos, consienten en esta dimisión”.
Buen retrato, pensaba yo, del desconcertante panorama de nuestra época, denunciado en pocas líneas y para siempre.
¡Enhorabuena por la franqueza y la valentía de su autor!
¿Su autor?
Platón, que escribió esa página hace 2.380 años en “La República” (libro VIII).
Dejemos, pues, de lamentarnos y repetir a porfía: “Jamás se ha visto semejante cosa”.
En este terreno se ha visto todo. .
Adolescentes o “hippies”, con indumentaria de cargadores o atuendo de yuppies, siempre fue la misma juventud, ruidosa y rebelde, afanosa de pregonar con extravagancia las primicias de una personalidad que arde por afirmarse... siempre fueron los mismos adolescentes que disipan sus años de primavera resoplando y retozando, temerosos de que la sociedad los subyugue y el roce de los días convierta a muchos de ellos en humildes bestias de carga...
Entonces ¿no ha cambiado nada?
Si. El mundo que los rodea.
El mundo y su trabajo en cadena, el mundo y su inmenso arsenal de armamento, el mundo hipertrofiado, alienado por el progreso, el mundo falto de corazón, privado de amor. Un mundo que parece haber expulsado a la esperanza.
Y si me propongo seguir hablando a esta juventud es porque creo en su primavera de fuego, porque creo que vale mil veces más soportar el choque de sus exigencias agresivas que verla encenagada en una quietud envilecedora.
Los que se molestan con todo, los que no hacen más que impedir, desanimar, protestar, murmuran indefectiblemente: os dirán que acabo de cumplir setenta años.
No lo creáis.
La verdad es que desde hace cincuenta años, tengo veinte. Lo cual quiere decir que me siento al lado de los jóvenes.
Un amigo filósofo y un poco poeta me contó esta historia.
Un transeúnte se detuvo un día ante una cantera donde trabajaban tres compañeros.
Preguntó al primero:” ¿Qué haces, amigo?”
Y éste le respondió sin levantar la cabeza: “Me gano el pan”
Preguntó al segundo:” ¿Qué haces, amigo?”
Y el obrero, acariciando el objeto de su tarea, explicó: “Ya lo ves: estoy tallando una hermosa piedra”
Preguntó al tercero:” ¿Qué haces, amigo?”
Y el hombre, alzando hacia él unos ojos llenos de alegría, exclamó: “Estamos edificando una catedral.”
Y el caso es que los tres realizaban la misma tarea.
El primero se contentaba con ir tirando; el segundo ya le había dado un sentido; pero sólo el tercero descubría su grandeza y dignidad.
Jóvenes –de quienes yo soy hermano para siempre-, ¡construid también vuestra catedral! Mediante vuestro esfuerzo de cada día. Porque todo trabajo es nobleza cuando lo colgamos de una estrella.
El secreto de la felicidad es hacer todo con amor.
Para resolver tantos problemas insolubles existe una solución única.
En medio de las vociferaciones del fanatismo y los estribillos de la demagogia, se impone una voz, tan fuerte y tan suave que los odios motorizados contienen a veces su aliento. Es la voz que dice: “Todos sois hermanos”
La injusticia social, el egoísmo, el fanatismo: esos son vuestros enemigos.
Francisco de Asís, Vicente de Paul, Albert  Schweitzer, son vuestros generales.
Gandhi, Martin Luther King, Maximiliano Kolbé: son vuestros héroes.
¿Que no sois vosotros de su talla? ¿Y cómo lo sabéis?
Para conocer la propia medida hay que empezar por superarse.
Decía Romain Rolland: “ Un héroe es quien hace todo lo que puede”.
Frente a esa ciencia abúlica que se resigna lastimosamente a rendir culto “al azar”, frente al progreso fulgurante y devorador, pero hemipléjico, frente a la omnipresente podredumbre del dinero, ¡manteneos firmes¡
No os dejéis embrutecer ni degradar.
Repudiad esa “anticivilizacion” que obliga al hombre a enriquecerse, a amontonarse, a renunciar.
Que jamás meta la duda su triste hocico en vuestro corazón.
Creed en lo imposible.
Dad rienda suelta a la esperanza.
Haced que florezca la felicidad.
Goethe proclamaba: “Una vida inútil es una muerte anticipada”
¡Vivid!
Desde hace cincuenta años, tengo veinte.
Quizá la gran lección de la Batalla que he librado “Contra la lepra y contra todas las lepras” no sean tanto los enfermos curados, las vidas salvadas y los hombres liberados, cuanto esta verdad que tantas veces he repetido: sin amor, nada es posible; con amor nada es imposible.
Y este testimonio: si una persona, por sola que se halle en al comienzo, da un golpe cada día con su azada en la misma dirección, sin dejarse distraer ni desviar; si prosigue su esfuerzo cada día sin dejar uno sólo, con los ojos fijos siempre en la misma estrella; si da cada día su golpe de azada, ya sea el suelo de roca o de arcilla, termina siempre por abrir un camino... . Leer Más (si no se amplia, pincha en el título de la entrada)...